viernes, 29 de enero de 2010

PUEBLO AZTECA Y TOLTECA

Los primeros levantaron la pirámide de Teotihuacan, en México, dedicada al Sol, cuyo culto pasó posteriormente a los aztecas. La religión de los aztecas obedecía a una teología complicada, en la cual el dios supremo era Tloque Nahauque. El número de dioses era grande y no sólo se consideraban el sol, la luna, el viento y las fuerzas de la naturaleza como divinidades, sino también las serpientes, los jaguares y otros animales. Huitzilopochtli era el dios de la guerra cuyos beneficios era necesario impetrar con sacrificios humanos. Ésta fue la parte más cruel y sanguinaria de la religión azteca. El joven elegido para ser sacrificado en las fiestas propiciatorias gozaba de toda clase de inmunidades y atenciones durante un año.

Doncellas escogidas le acompañaban y el pueblo le colmaba de regalos, pero en el altar del sacrificio, llegado el momento decisivo, el sacerdote le abría el pecho y mostraba a los fieles su corazón palpitante. El número de sacrificios humanos solía rebasar el millar en el transcurso de un año. Según los aztecas el universo estaba dividido en una serie de cielos a modo de capas horizontales. En la inferior reinaba Michtlantecuhtli, el dios de la muerte que guardaba a los difuntos en compañía de su esposa Mictlancihuatli. Todos los hombres iban a parar al reino de los muertos excepto los que sucumbían en la guerra, en un sacrifico expiatorio o morían ahogados.
Éstos merecían el premio de un cielo más elevado. Los sacrificios humanos no fueron practicados por los mayas, los cuales ofrecían peces, pájaros y otros animales así como alimentos, incienso y joyas, pero los toltecas adoptaron la costumbre de sacrificar esclavos o prisioneros de guerra. En la "Fiesta de las Flores" que celebraban los aztecas, se ofrecía la muerte de una joven de 16 años de edad, y aquel mismo día se elegía la niña recién nacida que sería sacrificada cuando cumpliera tal edad.

Carácter religioso y científico tenía el cálculo astronómico que permitió a este pueblo determinar un calendario muy notable. Se encontró uno de éstos esculpido en una piedra circular en cuyo centro podía verse la imagen de Tonatiuh, el Sol. Alrededor estaba grabada la historia del pueblo azteca, dividida en edades simbolizadas por el jaguar, el huracán, el fuego y la inundación. Un terremoto destruyó este calendario que medía más de 3 m de altura, conservándose sus fragmentos.
Con lo que respecta a sus figurines estos elementos arquitectónicos son los más representativos deestas culturas.

Las figuras de 4.60 m de altura servían para sostener el tejado de los templos y sus hogares. Según los estudios estos atlantes estaban decorados con mosaicos enjoyados y plumas. Restos de pintura indican que probablemente fueron pintados para representar al guerrero tolteca-chichimeca de Mixcoatl (padre de Quetzalcóatl)o al dios estrella de la mañana "Tlahuizcalpantecuhtli", aunque también construyeron columnas en forma de serpientes emplumadas, con la cabeza al suelo y la cola hacia arriba, sosteniendo el dintel que formaba parte de la entrada a la gran habitación.

En el ámbito doméstico poseían tres distintos clases de conjuntos habitacionales, el grupo de casas, las unidades residenciales y las residencias palaciegas.

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